18 Dec, 2017

Nuria Oliver, que vive en Redmond con su marido y un hijo de dos años, asegura que ser española y joven no le ha impedido llegar alto en un entorno tan competitivo como el de la ciencia en Estados Unidos.

La prueba es que en 2004 el MIT la incluyó en la lista de los 100 jóvenes que están en la vanguardia mundial de la investigación sobre ordenadores, nanotecnología y biotecnología. Su campo de trabajo predilecto son las máquinas inteligentes que algún día darán el salto hacia las emociones.