25 Jul, 2017

Regalos con Alma

Tu vida es una mierda

Un título provocador, ¿verdad?.  Hay mucho de escatológico, de superlativo en la afirmación. En realidad es un signo de estos tiempos. Y es que a veces exageramos, queriéndolo o sin querer, dramatizamos dejándonos llevar por sentimientos que nos habitan. Supongo que es una idea que más de una vez se nos ha pasado a muchos por la cabeza. Al menos confieso que a mi sí que me ha rondado tanto para aplicarmela a mi como a personas con las que tropiezo en la vida. En cualquier me parece tan normal que esta idea nos visite, como que no refleje mucho más que una emoción más o menos intensa en un momento concreto.

Pero es de ley que os cuente de dónde surge el post de hoy. Resulta que hay un seguidor que suele regalar reflexiones que muchas veces me inspiran. Me decía Goio, que así se llama el susodicho, que había leído una entrevista a Albert Pla y que le había llamado la atención su respuesta a la pregunta:  "¿Que pondrías en una pancarta?" El decía (con gran lucidez, en su humilde entender): "Tu vida es una mierda...y lo sabes...".

A través de facebook hemos conversado un poco, sobre todo, para trasladarme los ecos que la afirmación le ha generado en la caja de resonancia que es su cerebro.

Decía Goio: "La frasecita de marras me ha llevado por distintos derroteros. Por un lado recordaba a los famosos "felicianos" de los que hablabamos en nuestra juventud, gente capaz de pasarlo bien con cosas sencillas (er furgol y esas cosas) sin hacerse más "pajeos mentales", gente cuya vida, desde nuestro punto de vista pseudointelectualoide sería claramente UNA MIERDA...pero como "no lo saben"...pues a lo mejor no lo es tanto. Por otro lado recordaba gente cuya vida es (o al menos parece) interesante (gente inspiradora). Otro camino por el que me llevó la frasecita (quizás el más interesante) fue el de si mi vida era "una mierda" y confieso que es algo que siento unas cuantas veces al día, todos los días. Afortunadamente, a veces tambien siento lo contrario, y tambien todos o casi todos los días. La cuestión no es poner la balanza a ver que ratos pesan más y con ello obtener un valor numérico de mi felicidad-infelicidad. Aunque si parece interesante reducir al mínimo esos ratitos "txungos"..seguro que la "inteligensia" esa de la que hablais es un gran instrumento para ello...
Sigo dándole al bolo y pienso en la "insatisfacción". Si bien una vida llena de insatisfacción es una putada mu gorda, una vida "completamente satisfecha" quizás lo sea más todavía. La "satisfacción" engendra poco o nulo deseo de cambio, poca movilidad...y con ello, mucho tocino. La insatisfacción, por contra, es el motor de cualquier acción...La mayor parte de las grandes obras de arte han surgido de profundas insatisfacciones (incluso a veces de personalidades muy complicadas) si hablamos de otras obras, científicas, solidaria .probablemente también. O sea, una vez más, una vida para no ser "una mierda", tendrá que ser algo (o muy) insatisfecha con lo cual, probablemente, su protagonista...la vivirá "como una mierda" (toma contradicción).

Creo que Goio acierta de pleno. La vida es contradictoria, se vive de manera más o menos polarizada, entre lo que se desea, lo que se tiene, lo que se persigue, lo que se ha alcanzado, lo que se sueña, lo que levanta envidias y lo que enciende las nuestras. Por eso hacemos coexistir en nosotros mismos el extasis más sublime con los pestilentes hedores de nuestros fracasos, limitaciones o errores. Creo que es sano sentir que las cosas no van como queremos, incluso que nos sintamos protagonistas de una vida sin demasiado valor. Se trata  Es el juego del equilibrista del que hablabamos el año pasado en el post coral sobre la satisfacción.

Me gustaría añadir un matiz sobre la insatisfacción y el cambio, la acción de cambiar. Parece que, cuando Goio habla de que los avances muchas veces se dan por insatisfacción, la vincula con lo negativo, con lo doloroso. No creo que esto sea siempre así. Hay una insatisfacción positiva de la misma forma que hay una tristeza positiva o un dolor que sana. La desesperación tras la que se produce una creación o un invento genial puede ser origen de avance tanto como la pasión, el fluir en una actividad dada. Es decir, la vivencia de la insatisfacción puede ser positiva también para quien la vive, aunque en ocasiones conviva con emociones negativas.  
 
Pero también me ha hecho pensar otro aspecto de la historia. Lo sencillo es lo más complejo. El que en una pancanta pone un mensaje así para los demás peca de una cierta falta de respeto, de cierto engreimiento del que se situa por delante de los otros. Goio hacía referencia a que en ocasiones nos hemos referido a los que pensabamos que se conformaban con pan y circo como los "felicianos". Hay una cierta concordancia entre esa denominación y la pancarta del Albert. Me da que muchas veces buscamos sentirnos más valiosos en comparación con los demás y esto, me temo amigo Goio, es un error de juventud que también está cometiendo el amigo Pla. 

NOTA: Por cierto, investigando un poco he visto que Albert Pla está promocionando una gira que subtitula como "la vida es una mierda, y lo sabes". Imagino que el origen del comentario de Goio era éste pero lo que nos ha dado que hablar y de qué pensar es diferente. En principio, podemos polemizar lo que querais, pero no comulgo con esta afirmación del original.

Publicado por 

http://entrenando-emociones.blogspot.com.es/

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